Para nuestra subasta de agosto en el departamento de Antigüedades y Libros de Morton Subastas, “Materialidades de la fe”, contamos con una gran selección de piezas que representan magistralmente las amplias posibilidades plásticas que ha encontrado la fe para manifestarse dentro de la materia. Entre pintura, escultura y grabado en diversos formatos, las obras que presentamos en esta ocasión reflejan la compleja diversidad y riqueza tanto estilística como técnica, que ha caracterizado por tantos siglos a la importante producción visual surgida desde la religión católica. Óleos de múltiples advocaciones marianas, Cristos y Vírgenes tallados tanto en madera, hueso o marfil, íconos de santos de toda índole creados en los rincones más lejanos del cristianismo ortodoxo y figuras sacras elaboradas con kilos de plata fundida de la mejor calidad.

La fe ha encontrado una infinidad de formas para materializarse a través del arte, su particular naturaleza intangible ha hallado en este un medio con el cual solidificar creencias, encarnar identidades y articular mitos que han perdurado por siglos, e incluso milenios por las místicas atribuciones conferidas a estos objetos, cuya significación ha trascendido sus cualidades materiales, resignificándolos como objetos sagrados por aquellos que son capaces de apreciarlos más allá de sus características físicas. Estas piezas no solo poseen un valor en su ejecución técnica, en el material en que se realizaron, o por la estimación de su valor monetario; su condición como repositorios de fe los dota de una dimensión completamente invaluable.

Entre los objetos de esta excepcional categoría que se encuentran en esta subasta, figuran las imágenes religiosas talladas en marfil (lotes 52-61), que denotan la inmensa importancia de la fe al esculpirse sobre uno de los materiales orgánicos más apreciados; una custodia relicario en plata y carey que porta una Virgen de Guadalupe tallada en marfil (lote 49), que demuestra que al buscar recrear la fe no se escatimaba; un retrato de profesión que retrata a una monja capuchina a punto de entregar su vida al camino de la fe; y dos cuadros de dos de los pintores novohispanos más prominentes, cuyos pinceles definirían los modelos de representación de los motivos de la fe en todo el virreinato. Por una parte, un sueño de san José (lote 236) de Nicolás Rodríguez Juárez, último eslabón de una de las dinastías pictóricas más influyentes, y a quien su ferviente fe lo llevaría incluso a recibirse como hombre de Dios. Y por otra, un san Francisco de Paula (lote 101) santo que buscaría alcanzar la fe en la vida anacoreta, del artista José de Ibarra, destacado pintor y activista a favor de las condiciones laborales de sus colegas gremiales durante el virreinato.


Además, en esta subasta contamos con un importante acervo de libros y grabados antiguos y raros (lotes 335-354), así como interesantes objetos relativos a la historia de México (lotes 335-391); grandiosos tapetes diseñados con intrincados y coloridos patrones entretejidos en finas fibras de algodón y lana por manos iraníes con calidad milenaria (lotes 113-136); una impresionante selección de pintura de paisaje, protagonizada por una vista del altiplano mexicano realizada por el inigualable José María Velasco (lote 325) y una escena del bosque de Chapultepec ejecutada por Manuel Serrano (lote 326); así como una excelente selección de mobiliario entre la que sobresalen un par de elegantes cómodas poblanas (lotes 172 y 173) y un vasto repertorio de artes decorativas.
Le invitamos a descubrir las materialidades que han dado forma a la fe a través de la historia, en estos impresionantes objetos que ahora pueden formar parte de su colección de la mano de Morton Subastas.
